¿Qué es el abrazo de la mariposa?
Es una técnica de estimulación bilateral que te aplicas tú mismo: cruzas los brazos sobre el pecho, apoyas las manos bajo las clavículas y das toques alternos, izquierda y luego derecha, despacio. Las manos cruzadas recuerdan las alas de una mariposa.
En inglés se llama «butterfly hug». Tiene la ventaja de que no necesitas nada y puedes practicarla en cualquier sitio, con discreción.
¿De dónde viene esta técnica?
La creó Lucina Artigas, que después la describió junto con Ignacio Jarero, a partir de su trabajo con supervivientes del huracán Paulina en Acapulco, México, a finales de los años noventa. Más tarde se usó en intervenciones en grupo tras catástrofes.
Sus autores la describieron en un libro de protocolos EMDR publicado por Springer, y después en un artículo de la revista Iberoamerican Journal of Psychotraumatology and Dissociation. En esos trabajos forma parte de un marco terapéutico concreto.
Los datos disponibles proceden sobre todo de observaciones sobre el terreno. Los estudios controlados centrados en esta técnica siguen siendo pocos, así que aquí la presentamos como un ejercicio para calmarte, no como un tratamiento.
¿Cómo se practica, paso a paso?
Siéntate cómodamente, cruza los brazos sobre el pecho, apoya la punta de los dedos bajo las clavículas y cierra los ojos si quieres. Da toques lentos, primero con una mano y luego con la otra, durante uno o dos minutos, respirando con calma.
El ritmo debe ser lento y regular, como un latido tranquilo. Deja pasar los pensamientos y las sensaciones, sin intentar retenerlos.
Termina con tres respiraciones lentas, abre los ojos y mira a tu alrededor.
- Cruza los brazos, con las manos planas o la punta de los dedos bajo las clavículas.
- Cierra los ojos, o baja la mirada hacia un punto fijo.
- Da toques alternos, izquierda y luego derecha, despacio.
- Respira con el abdomen, sin forzar.
- Para al cabo de uno o dos minutos, o antes si lo prefieres.
¿Cuándo usarlo y cuándo no?
Puede ayudarte a hacer una pausa en un momento de tensión, antes de dormir o después de un día cargado. No lo uses para volver a solas a un recuerdo traumático: ese trabajo se hace con un terapeuta formado.
Si una emoción se vuelve demasiado intensa, deja de dar toques, abre los ojos y nombra cinco cosas que ves. El ejercicio de anclaje 5-4-3-2-1 está pensado para esos momentos.
¿Cómo te guía EMDR Pocket?
La sesión Abrazo de la mariposa dura tres minutos. Un sonido alterno te marca el ritmo de los toques, con los ojos cerrados, y después sigue una respiración guiada. Deja la pantalla encendida durante la sesión.
Esta sesión forma parte de EMDR Pocket Completo, la compra única que abre cinco sesiones más. Se recomiendan auriculares para oír bien la alternancia.
